¿Qué aspectos debo tener en cuenta a la hora de hacerme un tatuaje?, ¿Con quién debo hacérmelo?, ¿Cuáles son los mejores sitios?, ¿cuánto vale?, ¿Cuánto tiempo se tarda en hacerlo?, ¿Duele?… Son algunas de las preguntas que nos hacemos cuando nos enfrentamos por primera vez a la idea de tatuarnos.
Como es lógico, hay que tener muchos aspectos en cuenta para tener claro qué es lo que se quiere, y en consecuencia escoger un estudio o artista concreto que se adapte a nuestras necesidades y cumpla con los requisitos legales establecidos en cada comunidad. Es importante que te asegures de ponerte en manos de profesionales.
Condiciones higienico sanitarias. Seguridad ante todo.
En primer lugar debemos asegurarnos que se van a cumplir los requisitos necesarios para garantizar nuestra salud. Debemos cerciorarnos que el establecimiento cuenta con la medidas de de seguridad óptimas para ejercer la actividad, es de vital importancia que un estudio cumpla con las medidas de higiene y limpieza establecidas por la normativa de cada comunidad. Algunas de las más básicas que todo tatuador debe cumplir es la desinfección previa a la realización de cualquier tatuaje, uso de guantes desechables y esterilizar posteriormente los instrumentos utilizados.
Dado que el tatuaje nos va acompañar de por vida (aunque a día de hoy ya existen métodos eficaces para eliminarlos) o eso es lo que pretendemos cuando nos lo realizamos, es muy importante documentarse antes. Tómate el tiempo necesario, medita si lo que quieres va con tu personalidad, tu estilo de vida. Analiza bien los pros y los contras.
Aspectos a tener en cuenta
Debes informarte y tener en cuenta estos aspectos:
- Primer dato a tener en cuenta: hacerse un tatuaje duele. La aguja tiene que atravesar la dermis, y lo hará con una frecuencia de entre 50 y 3000 veces por minuto. Algunas zonas del cuerpo son más sensibles y comportan más dolor, aunque la intensidad del dolor dependerá de la tolerancia al mismo de cada persona. Algunos de los lugares del cuerpo que son más propensos a sentir dolor son: cabeza, nuca, codo interno, esternón, pecho, costillas, muslo interno, rodilla, tobillos, pies y manos.
- Zonas que pueden llegar a ser más problemáticas con el paso de los años al ser más propensas a la acumulación de grasas y en consecuencia la deformación de los tatuajes (abdomen, glúteos, muslos, senos), en estos casos no son recomendables los tatuajes con mucho detalle, o aquellos que contengan trazos muy finos.
- El tamaño del tatuaje estará estrictamente relacionado con las horas de trabajo y precio final del mismo. Lo habitual es que la forma de iniciarse sea mediante tatuajes pequeños y en zonas discretas.
¿Qué tipo de tatuaje hacerse?
Existen una gran variedad de técnicas y tipos de tatuajes, cada artista suele estar especializado en uno o varios campos. Por este motivo, es conveniente tener claro qué es lo que buscamos en cuanto a técnica y estilo, ya que existen infinidad de variantes (realista, old school, acuarela, oriental, hindú, blanco y negro, geométricos, dotwork, neotradi). Trataremos de recabar información sobre lo que nos gusta (imágenes, fotografías, simbología, etc).
Aunque esta sea la primera toma de contacto, debemos recordar que seguir los pasos recomendados nos evitará cometer errores, la decisión final tiene que ser muy meditada, tenemos que estar completamente seguros de lo que nos queremos hacer, no vale arrepentimientos. El resultado final tiene que ser el deseado.
Establecer contacto con estudios y artistas
El segundo paso es establecer contacto con estudios y artistas para hacernos una idea genérica del grado de profesionalidad que poseen. Aquí, descartaremos los que menos confianza nos transmitan y seleccionaremos los que puedan llegar a encajarnos.
Una vez que tenemos nuestra selección, pedimos consejo y asesoramiento sobre el tipo de trabajo que llevamos en mente. Es importante saber que dependiendo del tipo de tatuaje que busquemos se adaptará mejor un artista u otro, busca su portafolio y decide si te gusta su obra.
Es recomendable tratar de buscar la originalidad y exclusividad acompañado de una buena técnica en la ejecución. Aunque pueda parecer algo muy obvio, existen infinidad de casos que con el tiempo terminan conduciendo al arrepentimiento por no haberlo planteado como es debido.
No se trata de buscar los más barato o económico
Por último, y no menos importante, recuerda que no se trata de ahorrar costes intentando encontrar lo más barato o económico, debes tener la seguridad de que vas a quedar satisfecho con el resultado final. Recuerda que es algo que seguramente te vaya acompañar de por vida, merece la pena hacer una inversión bien razonada.
Debemos tener en cuenta que como en cualquier otra profesión, el artista del tatuaje tiene que hacer frente a numerosos pagos (formación constante, materiales, local, participación en eventos…). Si crees que no vas a poder asumir el coste, tienes la opción de hacerlo en diferentes pasos. Por ejemplo, puedes empezar haciéndolo a una tinta y dejar para más adelante el relleno a color, háblalo con tu tatuador, y déjate aconsejar por los profesionales del sector.
